¿Podemos encontrar lecciones vitales, organizacionales y empresariales en las decisiones y acciones de los grandes estrategas y tratadistas militares de la antigüedad?

Strattegos es un esfuerzo por reconstruir la sabiduría de los líderes políticos y militares de la historia para la gerencia, el gobierno y el liderazgo contemporáneo.

Verbis: Cicerón y la resignación de las ambiciones.

Esperemos lo que deseamos, pero soportemos lo que acontezca
— Marco Tulio Cicerón (106 - 43 A.C)*

*Estadista romano de finales de la República.  Su carrera política acompañó a buena parte de los acontecimientos más importantes del último siglo antes de Cristo en Roma. Luchó por abrirse paso en la cerrada aristocracia de la ciudad -siendo él un "hombre nuevo", llegado de fuera de Roma- y sobre todo, dio una fuerte -pero infructuosa- pelea por evitar que los hombres fuertes de la República la hicieran trizas. En los primeros momentos de la Segunda Guerra Civil Cicerón apoyó a Pompeyo Magno del bando senatorial en contra de Cayo Julio César. La victoria de este último lo puso en una posición incómoda, pero César lo perdonó, junto a buena parte de los senadores que se le habían enfrentado. A la muerte de César -en la que parece que Cicerón no participó, aunque haya sospechas- el viejo político tuvo que escoger entre las facciones cesaristas en disputa. Pensando que el sobrino nieto de César, Cayo Octaviano, suponía una mejor alternativa que su viejo enemigo Marco Antonio, Cicerón apoyó al joven. Incluso guardó esperanzas que el ambicioso pero intelectual Octaviano pudiera restablecer la herida República. Pero Octaviano guardaba una inestable paz con Marco Antonio y solo pudo configurar una alianza con posibilidades de éxito al acceder a asesinar a Cicerón. El viejo político murió de camino a su villa en Campania, los asesinos interceptaron su palanquín. Cicerón les ofreció con valentía su cuello para el corte mortal.

Verbis: Vegecio y los beneficios de la deserción.

Strategos, el libro.

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