¿Podemos encontrar lecciones vitales, organizacionales y empresariales en las decisiones y acciones de los grandes estrategas y tratadistas militares de la antigüedad?

Strattegos es un esfuerzo por reconstruir la sabiduría de los líderes políticos y militares de la historia para la gerencia, el gobierno y el liderazgo contemporáneo.

Interim IV: Consejos sobre cómo rodearse bien.

  Imagen de Chandragupta, primer emperador del imperio Mauria. Su principal consejero fue el Brahamán Kautilya.

Imagen de Chandragupta, primer emperador del imperio Mauria. Su principal consejero fue el Brahamán Kautilya.

Un gobernante -o general o gerente o político- es tan sabio y prudente como se lo permiten quienes lo rodean. Sus consejeros, ministros o equipo de trabajo puede estar llenos de aduladores, inútiles o traicioneros, o lucirse con prudencia, lealtad y compromiso. La conformación de estos acompañantes suele ser una prerrogativa del líder, o al menos, una decisión en la que tiene bastante qué decir. Sea como sea, la definición es fundamental para lograr los objetivos y en muchos casos ha separado a los líderes exitosos de los que no. Al fin de cuentas, el fracaso siempre está a un mal consejo de distancia.

Por eso vale la pena revisar lo que dicen dos hombres importantes para la escritura política antigua y moderna. El brahamán indio y consejero del emperador Chandragupta, Kautilya, y el político florentino y escritor, Nicolás Maquiavelo.

De acuerdo a Kautilya en "Arthashastra":

  • El rey debe rodearse de aquellos cuyos secretos conoce. El objetivo es que los más cercanos -y por tanto más peligrosos a la hora de una traición- estén conectados al líder a través de la confidencia y disuasión que generan los secretos compartidos.
  • El rey debe rodearse de aquellos cuya lealtad haya puesto a prueba. Kautilya señala la importancia de la garantía de confianza en el consejero -una idea para la que tiene conocimiento de causa, habiendo traicionado a su rey en favor de Chandragupta- y en construir eso al poner esa lealtad a prueba con asignaciones pequeñas.
  • El rey debe rodearse de consejeros que sean sabios, tengan pureza de intenciones, sean valientes y de sentimientos leales. Y sobre todo, debe escogerlos por sus méritos, no su parentesco o sus conexiones.

De acuerdo a Nicolás Maquiavelo en "El Príncipe":

  • El príncipe debe rodearse de aquellos que sumarán a su reputación. Los consejeros, ministros o equipo de trabajo de un príncipe refuerzan la imagen del mismo. En palabras de Maquiavelo, "si manifiestan capacidad y se muestran fieles al príncipe tendremos a este por prudente". Rodearse de incompetentes, corruptos o traicioneros creará una imagen del príncipe semejante en los demás.
  • El príncipe debe rodearse de aquellos que anteponen su interés al personal. Una importante señal de un ministro o consejero desconfiable es su afán por promover solo sus intereses y de sacar provecho personal de cualquier otra cosa. Sobre todo, a los intereses del príncipe. 
  • El príncipe debe evitar rodearse de aduladores. Esto implica que sus consejeros y ministros sepan -y tengan la certeza- de que no le ofenderán al decirle la verdad. Así, el príncipe debe consultarlos tanto como le sea posible para construir confianza y tomar mejores decisiones, pero debe escoger bien los momentos y lugares de estos consejos, evitando que disminuyan su autoridad frente a sus cortesanos o pero aún, otros príncipes.

Lectio XVIII: Las desventajas del cinismo.

Verbis: Tácito y la timidez.

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