¿Podemos encontrar lecciones vitales, organizacionales y empresariales en las decisiones y acciones de los grandes estrategas y tratadistas militares de la antigüedad?

Strattegos es un esfuerzo por reconstruir la sabiduría de los líderes políticos y militares de la historia para la gerencia, el gobierno y el liderazgo contemporáneo.

Interim I: Lo que constituye al buen líder.

  Soldados de infantería china en el ejército de terracota, punto de entierro de Qin Huang Di, primer emperador de China y un victorioso líder de la antiguedad.

Soldados de infantería china en el ejército de terracota, punto de entierro de Qin Huang Di, primer emperador de China y un victorioso líder de la antiguedad.

a. Los cinco fundamentos del arte de la guerra | Sun Tzu.

>El Dao o "el camino", permite que los soldados estén alineados con su comandante. Es el compromiso salido de la mezcla entre lealtad y disciplina. La conexión entre líder y seguidores en su pretensión de obtener un resultado.

>Los generales deben estar atentos al "cielo", el ciclo de la naturaleza. Esto implica un conocimiento extenso de los efectos que el contexto tiene sobre el terreno, los recursos y los hombres.

>Los estrategas deben considerar siempre el terreno. Si es alto o es bajo, cercano o lejano, estrecho o amplio; en suma, apropiado para la batalla o no. Este es un segundo llamado del Dao a considerar el contexto y el efecto que puede tener sobre los planes propios.

>El mando se demuestra con sabiduría, integridad, compasión y coraje. Los generales que siguen el Dao deben comprometerse personalmente al cultivo de estas cualidades como condición de su posición.

>La organización y la disposición del mando es definitiva para la disciplina. Sun Tzu enmarcaba los retos del mando en la autoridad y la logística, señalando la organización de cualquier esfuerzo y su disposición en la realidad como la clave de conseguir el compromiso de los subordinados.

  Estatua en Florencia de Nicolás Maquiavelo, su obra "El Príncipe" es reconocido a partes iguales uno de los libros más influyentes de la historia y un tratado que inauguró la Ciencia Política como disciplina.

Estatua en Florencia de Nicolás Maquiavelo, su obra "El Príncipe" es reconocido a partes iguales uno de los libros más influyentes de la historia y un tratado que inauguró la Ciencia Política como disciplina.

b. Las cualidades de la virtud | Nicolás Maquiavelo.

>La constancia implica no abandonar un objetivo y poner toda la habilidad y recursos propios en su consecución, nos dice Maquiavelo. Su ideal de virtú supera los modelos morales incluso de su época y se refiere a la excelencia que apreciaban los antiguos. 

>No desfallecer fácilmente requiere sobre todo de determinación, es decir, la voluntad firme de defender y promover los intereses de cada líder, sus hombres o su organización. Para Maquiavelo la fuerza de voluntad es lo que separa a los hombres comunes de los extraordinarios, sobre todo en su papel para domesticar la fortuna.

>Aunque se refiriera a los príncipes -es decir, a gobernantes autocráticos de finales del siglo XV- y  su contexto deba tenerse en la cabeza a la hora de analizar sus ideas, Maquiavelo señalaba la importancia para los líderes virtuosos de reconocer los límites de la bondad y tomar sus decisiones sin olvidar las implicaciones de la naturaleza humana.

>Al final, la labor más importante de los líderes es la toma de decisiones. Es decir, el momento en que determinan los cursos de acción para sus organizaciones, subordinados, causas y ellos mismos. Maquiavelo condiciona este momento a la sabiduría y capacidad de discernimiento del líder, esto es, su conocimiento sobre una situación, las alternativas a su alcance y el criterio para tomar la mejor decisión.

>Maquiavelo siempre amarraba los hechos históricos y el papel de los grandes líderes al efecto que la suerte tiene sobre ambos. Aunque reconocía su importanica, sostenía que los líderes más prudentes y virtuosos eran capaces de gestionar la fortuna con una combinación de previsión, prepraración y prospectiva que les permitía adelantarse al menos en parte a los designios de la suerte.

Verbis: Polibio y la prudencia de un buen general.

Verbis: Temístocles y el apoyo de los dioses.

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